Para cumplir los objetivos y llegar a la meta, gestionar el tiempo no funciona, porque gestionar la energía va antes que gestionar el tiempo. E incluso la gestión de energía va antes que cualquier otro sistema de productividad.
En este artículo te voy a demostrar por qué “la gestión de energía es la base de TODO”
¿Alguna vez te preguntas en qué se te ha ido todo el día? O ¿Por qué no has sacado más trabajo adelante?
Si eres un emprendedor emergente seguramente estás trabajando por tu cuenta y puede llegar a ser tentador quedarte en “modo trabajo” durante horas y horas sin desconectar.
O quizá diriges una agencia de éxito y tienes tendencia a responder ante un aumento en la demanda trabajando más horas o cargándote de más responsabilidades.
Todo esto puede quemarte.
Entonces ¿Qué hacer?
La mayoría de las personas suele tratar de mejorar su gestión del tiempo para sacar más trabajo adelante ¿Cuál es el problema con esta estrategia?
Que el tiempo es un recurso finito que ni tú ni yo controlamos.
Ahora, presta atención pues aquí va la clave y esta se basa en que entiendas el famoso adagio…
“La vida es una maratón, no una carrera de velocidad”
Por lo tanto, si estás tratando de administrar tu tiempo de manera efectiva sin prestar atención a la administración de tu energía, puedes terminar una carrera de velocidad, en lugar de terminar la maratón de la vida.
Y esa es la razón por la cual muchos emprendedores desisten antes de los 3 primeros años, no logran sus metas cruciales porque son buenos corriendo, pero no resisten una maratón.
En pocas palabras, tienen grandes comienzos en muchos proyectos, pero les falta la resistencia y voluntad de llegar al final de su gran proyecto de vida.
De sacar su máximo potencial para hacer realidad su gran visión empresarial.
Entonces, y a fin de evitar quemarte o sabotear tu grandeza, puedes aprender a gestionar la energía en lugar del tiempo. Si cambias este enfoque podrás hacer más tareas a tu manera, cuándo y dónde trabajes, en qué condiciones y con quién.
“Lo que cuenta no son las horas del día, sino cómo las aprovechamos”
¿Qué es la gestión de energía?
Es la forma de gestionar tu trabajo y productividad de acuerdo a tus niveles de energía. Esto se opone al concepto de gestión del tiempo, donde organizas tu productividad con la hora del reloj y el calendario en el centro.
Gestionar tu energía significa identificar y reconocer cómo cambian tus niveles de energía a lo largo del día. Y organizar el resto de tus sistemas de productividad alrededor de eso.
Asimismo, los sistemas de gestión de energía te animan a cambiar tu horario de acuerdo a tu nivel de energía.
Piensa en algo con lo que más estás luchando en estos momentos y que quieres sacar adelante, si cambias el enfoque e identificas en qué momento tu energía está a tope, ese es el momento ideal para ponerte a resolver esa tarea.
Cuando te enfocas y priorizas saber administrar tu nivel de energía, te vuelves más organizado, dispuesto a terminar un proyecto o tarea.
Administrar tu energía es reconocer que tus niveles de energía son FINITOS y que hay múltiples TIPOS DE ENERGÍA:
Hay energía física, energía mental, energía creativa, energía emocional, energía social, etcétera.
Lo más importante de administrar tu energía antes que tu tiempo es…
Comprender cuánta energía gastan tus diferentes actividades.
Porque algunas tareas son de alta energía, y otras son de baja energía.
Por ejemplo:
Para mí las tareas de alta energía pueden ser cosas como: grabar videos, crear contenidos, hacer llamadas a mis clientes. Estas tareas puedo hacerlas en solo 20 minutos cuando estoy enérgica y me siento concentrada.
PERO…si trato de hacerlos cuando mi energía está baja, es probable que me tarde una hora y media.
¿Te das cuenta?
O es que alguna vez no te has dispuesto a escribir un correo electrónico o un artículo blog y estás tan agotado que eso que te debería tomar 30 minutos ¿Te costó horas y horas?
Si has experimentado eso, entonces esa es una prueba que tu gestión de energía no está sincronizada con tu gestión del tiempo.
Y es probable que esto suceda con frecuencia porque estás siguiendo consejos de productividad de talla única.
Gestión de tiempo VS gestión de energía ¿Cuál me ayuda mejor?
El motivo por el que administrar tu energía es lo primero, es porque es un ejercicio de autoconciencia como una táctica de productividad.
Ya que aprender a conocer tus niveles de energía significa aprender sobre ti mismo. Y conocerte mejor te va a ayudar a aplicar mejor otras estrategias a tu vida.
Si tu principal estrategia de productividad es la gestión del tiempo, utilizando bloqueos de calendario, el éxito de ese sistema depende de poder estimar con precisión cuánto tiempo te toma realizar las diferentes tareas.
Esto es un gran error tan común que tiene un nombre “la falacia de la planificación”, y esto sucede porque no estás tomando en cuenta tu nivel de energía.
Ya que el tiempo para que realices un proyecto o tarea depende de la energía que tengas para ello.
No obstante, como vimos líneas arriba, el tiempo que te lleve a realizar una tarea depende de tu nivel de energía.
Entonces, si estás tratando de administrar tu tiempo sin tener en cuenta la comprensión de cómo administrar tu energía, no serás preciso ni eficiente.
Se te agotará el tiempo.
¿En qué?
Pues en realizar tareas para las que no tiene la energía precisa y si estás viviendo con un calendario enfrente, eso significaría que estás pasando a la siguiente tarea sin haber terminado la que planeaste.
Por eso y por muchas otras cosas más, la gestión de energía va antes que la gestión del tiempo.
De esta manera puedes asegurarte de que tus proyectos se complementan con otros de acuerdo a tus niveles de energía.
Entonces, cuando tienes poca energía creativa, pero mucha energía mental, puedes utilizar mejor el tiempo en el único proyecto para el que necesitas ese tipo de energía.
3 pasos básicos para empezar a gestionar tu energía
Paso 1: Haz un seguimiento de tu energía a lo largo del día durante una semana o dos y registra todo en un “diario de energía”, en él apunta todo lo que te da energía, personas, situaciones o tareas. También apunta lo que te quita energía, como lo que te genera emociones negativas, pues lidiar con esto puede estar consumiendo tu energía.
Paso 2: Analiza la información que apuntaste y empieza a buscar tus ritmos y patrones naturales. La idea aquí es que seas consciente de los ciclos naturales de tu cuerpo a lo largo del día e identificar dónde podrías estar luchando contra ellos.
Paso 3: Ahora si puedes empezar a corregir tu rutina y modificar tus hábitos para hacer ajustes que aprovechen mejor tus ritmos naturales de energía.
Por qué es mejor utilizar la gestión de energía
Cuando se trata de productividad, la mayoría nos referimos a:
- Gestión del tiempo
- Lista de tareas
- Bloqueo de tiempo
- Lotes de tareas
- Automatización de flujo de trabajo
Bien, no digo que todo esto no funcione, solo quiero que comprendas que todas son parte del paso 2.
Y nadie te habla del paso 1.
Puede sonar polémico, pero todas estas prácticas de productividad solo te ayudarán a largo plazo si tienes una base sólida de ADMINISTRACIÓN DE ENERGÍA sobre la cual apoyarte.
Cuando solo miras tu lista de tareas pendientes que hay en tu calendario y cuántas horas tienes reservadas para el día, no obtienes una mirada completa de tu capacidad de trabajo por día.
Porque no estás considerando tu energía mental, física, creativa, social involucradas en tu lista.
Ese es el gran motivo del por qué la gestión de energía va primero y puedes combinarlas con otras estrategias de gestión del tiempo. Hacerlo te dará una visión más completa de tu productividad y estado de ánimo 😉.
Resumen sobre gestión de tiempo vs. Gestión de energía;
- La gestión de energía va primero y es algo esencial en la vida de todas las personas.
- Puede que tengas tiempo para hacer tu lista de tareas, pero si no tienes la energía necesaria, no la cumplirás.
- El éxito en un negocio, empresa o emprendimiento se logra a través de que utilices brillantemente tus recursos, la gestión de energía es una parte vital de esto.
Es todo por hoy.
Que tengas muchos días productivos.