La ambición te hará una persona mentalmente fuerte, exitosa y feliz ¿No me crees? Quédate conmigo porque hoy vas a descubrir cómo la buena ambición puede ser el combustible que te impulse a las alturas del éxito.
¡Hola, soy Adriana Bau! Y hoy vengo a conversar contigo sobre este tema importante para tu desarrollo personal, LA AMBICIÓN.
Tú y yo sabemos que la palabra ambición se ha ganado mala fama.
Es raro que alguien se atreva a decir a viva voz ¡soy ambicioso! Y reciba aplausos ¿no es así? pero ¿Es tan malo como nos han hecho creer?
Las religiones son quienes han alimentado la creencia de que ser ambicioso es algo malo y pecaminoso.
La verdad es que no todo en la vida es malo, si lo piensas un poco te darás cuenta de que la vida del hombre no empieza con lo malo, sino con lo bueno.
Es más, la misma biblia no empieza con pecado original, empieza con bendición original.
Por lo tanto “LA AMBICIÓN” no es algo malo. La buena ambición te hace fuerte mentalmente. Te saca de tu zona de confort.
PERO ¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE LA PALABRA AMBICIÓN?
La palabra ambición significa tener un deseo intenso, desmesurado, excesivo por lograr algo grande”.
La ambición actúa como una motivación intrínseca, es un impulso interno que nos ayuda a mantenernos enfocados en nuestros objetivos.
De allí por qué la ambición tiene que encontrar un lugar en nuestra vida.
Porque si quieres mejorar el mundo o quieres lograr cosas grandes, vas a necesitar de ambición y de una buena visión del mundo.
Y esto es algo que pocos te dicen.
Que la ambición tiene que ir alineada con tu propósito de vida.
Justo aquí, me gustaría compartir contigo una pequeña parte de mi historia, es más, diría que es una confesión…
Yo me considero una persona ambiciosa, desde niña tuve sueños grandes, los mismos que me gustaba platicar con mi padre, él tenía la delicadeza de escucharme sin juzgarme, muy por el contrario, me alentaba con sus buenos consejos, pero a la vez también podía notar el miedo que sentía al escucharme a medida que su niña iba creciendo.
→ Recuerdo que un día me dijo: Pame (así me decía él) tú vas a tener que casarte con un hombre millonario, a lo que yo le respondí …Pero por qué, si mis sueños los puedo hacer realidad yo solita…Tan independiente yo, ja, ja, ja.
→ Lo que me llevó a pensar que ser mujer y ser ambiciosa es un desafío para cualquier padre, por la sabiduría que debe de tener para orientar bien esa ambición.
Siempre viviré agradecida con él, porque sus buenos consejos me han ayudado a llegar hasta el lugar donde ahora estoy.
Entonces…
¿Qué tan bueno es ser ambicioso?
Todo depende de cómo ves el mundo.
Si por ejemplo tu visión del mundo es de depredación, entonces la ambición te servirá para robar a otros, vas a aprovecharte de los demás y no te importará aplastar a las personas por ganar más dinero.
Por el contrario, si ves el mundo con ojos de crecimiento o de renovación, la ambición te ayudará a ser mejor persona, mejor profesional y mejor empresario.
La buena ambición te guiará hacia la grandeza, siempre que en ese viaje no uses a las personas, ni descuides a tu familia o a ti mismo.
En pocas palabras, si tu corazón es bueno, ser ambicioso no es malo.
Ahora bien, la otra pregunta importante que puede surgir en este momento es ¿Cómo desarrollar la ambición?
Es importante reconocer que la ambición es una característica de los hombres mentalmente fuertes y si queremos llegar a ser ambiciosos, deberíamos aprender a desarrollar la ambición, pero ¿Cómo?
¿Conoces el efecto Diderot?
El efecto Diderot viene del famoso filósofo francés Dennis Diderot y nos puede ayudar a entender el poder de la ambición.
Cuentan que la hija de Diderot estaba a punto de casarse, pero Diderot no podía costear su boda, mucho menos dar un gran regalo de bodas a su hija.
Cuando la emperatriz de Rusia se enteró de los problemas financieros de Diderot, le ofreció comprarle la colección de su famosa Enciclopedia completa por un aproximado de $50,000 USD
Fue así que Diderot, de repente, tenía mucho dinero.
Días después Diderot decidió comprarse una bata nueva escarlata, para trabajar a gusto y botar su bata vieja, y así lo hizo.
Fue cuando empezó su pesadilla.
La bata nueva era tan, pero tan hermosa que al ver todas sus demás cosas nada combinaba con la belleza de su bata. Entonces, poco a poco empezó a comprar una mejor mesa, un espejo nuevo, una silla de cuero, etc.
Estas compras reactivas se conocen como el efecto Diderot.
Y explica, cómo el simple hecho de comprar una cosa pequeña trae como consecuencia un espiral que te lleva a adquirir más cosas nuevas.
Si tratas de encontrar lo bueno del efecto Diderot y aplicarlo al concepto de AMBICIÓN, podrás darte cuenta de que un pequeño cambio que hagas en tu vida puede llevarte a cambiar otras cosas hasta que terminas haciendo un gran cambio.
Es decir, primero das un primer paso, un pequeño cambio, que te lleva a concientizar y darte cuenta tú mismo de los demás cambios que necesitas para renovar tu vida y logres ese gran cambio que deseas en tu vida.
Aquí utilizas la ambición para renovarte o lograr tu gran meta de manera segura y no para lograr una transformación extrema y riesgosa que te lleve al mismo lugar de donde empezaste.
EN CONCLUSIÓN.
✔ La ambición es una característica de la gente mentalmente fuerte y ganadora.
✔ Es bueno ser ambicioso siempre y cuando tu visión del mundo y tu corazón sean buenos.
✔ Una forma de desarrollar tu ambición es conocerte a ti mismo, detecta tu gran deseo, ese que le dará significado a tu vida y escribe junto a tu gran deseo esos pasos que darás cada día para conseguirlo.
Antes de despedirme hay una frase que me gustaría que te lleves hoy: Mira…
“Enfocar tu vida solo en ganar dinero muestra cierta pobreza de ambición. Te pides muy poco a ti mismo. Porque solo cuando enganchas tu vida a algo más grande que a ti mismo, es cuando te das cuenta de tu verdadero potencial”. (B. Obama)
Espero haber aportado algo nuevo a tu vida hoy.
Muchas gracias por dejar tu comentario, me hará sonreír leerte.
Despedida….